Así que apenas puedo recordar
qué fue de varios años de mi vida,
o adónde iba cuando desperté
y no me encontré solo.

sábado, 31 de marzo de 2012

You slow it down.

Quizás esta soberana prepotencia nos pasa factura ahora, y la economía sumergida a la que dedicamos el tiempo total de nuestra jornada deba suprimirse durante un largo tiempo. Nuestro jefe nos ha intentado sobornar con miles de supuestos amoríos de primera clase, mientras los vuelos a Moscú siguen saliendo completamente en hora bajo la atenta mirada de los halcones. Pero este viento de poniente nos ha enredado los cabellos de repente, aunque, aún así, hayamos salido bien parados del naufragio. No arriamos las velas, y continuamos rumbo al despropósito animal de sentirnos fuera de peligro. Y ahora, entre estas paredes sin sentido ni color, los dos nos encerramos con llave uno junto al otro, intentando demostrar, una vez más, que seguimos vivos, y que seguimos aquí.
Pero nos damos cuenta de nuestra incapacidad de seguir, y dejamos de intentar explicar(nos). Porque el amor no se explicó nunca, y nunca debería poder explicarse. El amor se siente. Aquí. Al fondo. A la izquierda. Como los lavabos.
[Eisenheim.]

miércoles, 28 de marzo de 2012

Time of your life.

Y la debilidad se vuelve un arma de destrucción masiva. Maldita Primavera, y maldito corazón que arrastramos a medias entre dos. Porque sueñas, y mientras sueñas la vida corre paralela a tus miedos. Porque la vida que llevas dentro te vuelve más delgada, mientras el espejo sigue componiendo su particular reflejo hinchado de carne y decepción. Porque tienes el tiempo de tu vida corriendo por las teclas del ordenador, y porque deberías volver a escuchar esa canción. Porque de una persona se pueden echar de menos hasta los andares, y porque la manera de saber que hemos sabido vivir constituye una forma más de mediocridad y descomposición. Porque un saludo puede ser algo más, y porque las miradas silenciosas son injustamente preciosas. Porque la primavera comienza a sentar cabeza, y porque las flores me recuerdan lo asquerosamente vieja y ajada que soy. Porque seguimos mirándonos al espejo, y no nos encontramos a nosotros mismos. Porque amamos la ignorancia por encima de todas las cosas. Porque nos toca tomar partido, ahora, vivir, al fin y al cabo. Y vivir no es más que esto.
[Eisenheim.]

martes, 20 de marzo de 2012

Long time ago.

Y a nosotros nos importa poco lo que puedan decir de nosotros. Nos importa el hecho de que digan, pero a ti, pequeña gran potencia, nunca te dio lo mismo lo bueno y lo malo. Siempre estuviste ahí, con tus finos labios pintados de color carmesí, ese carmesí dispuesto para todos los que quieran joderte bien. Siempre tuviste la decencia de reconocer tus vicios y tus fobias; de cara a la galería te muestras extremadamente aniñada, mientras que la penumbra se vuelve melancolía cuando te toca. Pequeña gran potencia, tú eres incapaz de valerte por ti misma. Incluso repeles tu imagen en el espejo, anodina, con esos ojos negros que vieron tanto daño. Porque tú eres una ególatra, pequeña gran potencia. Eres China, Estados Unidos, aunque te defines a ti misma como una pequeña isla del sur del pacífico más oriental. Todo gira en torno a tu ombligo, todos te miran en la calle, todos murmuran a tus espaldas. Pero no son buenas palabras. El resto del mundo observa tus andares de pato, tus piernas cortas y tus cabellos mal peinados. Todos te miran, y todos te odian. Y eso se llama "esquizofrenia paranoide negativa", o como quieras llamarlo.
Pequeña gran potencia, NO todos te odian. Casi nadie piensa que tú eres un desecho humano más.Y eso se llama "sentido común", "afecto intrínseco", o "esquizofrenia paranoide positiva", que de todo hay en esta vida; quién sabe cómo lo llamarían los psicoanalistas.
[Eisenheim.]

sábado, 17 de marzo de 2012

Stay here.

Escribimos en primera persona, sintiéndonos idiotas por amar al amor más que a nosotros mismos. Pensamos en todo aquello que supondría marcharme lejos de ti, y el mundo se vuelve negro, opaco. Con seguridad sería una gran catástrofe, irremediable. Una bomba nuclear en otro chernobil particular. Como Lennon y Yoko Ono, o como Romeo y Julieta. Desastroso, desmembrado. Como un café a medio hacer, o como una cama sin vestigios de semen. Como un bebé sin mocos en la nariz, o una azafata sin su sonrisa condescendiente. Sin abril, sin noviembre, sin paraguas para dos. Sin Hepburn, sin Coppola, o sin Melier. Sin azúcar,ni sacarina, sin coca-cola grande para compartir. Sin risas, ni sueños. Sin ti,no, sin ti.
Suerte se escribe con la tinta de tus ojos marrones, y vida con la saliva de lo eterno.
[Eisenheim.]

martes, 13 de marzo de 2012

Blind streets.

El ciego intenta borrar la señal de la fatalidad de su frente. Las gaviotas se arremolinan en torno a su figura, mientras la ciudad comienza a caer poco a poco en un tímido letargo sonrosado. El gato pardo dulcifica su mirada, soñando sin dormir, volviendo sin querer sus ojos hacia los torpes pasos del caminante. Caminante, no hay camino...ojalá no hubiera camino, para no perderse en el abismo de nuevo. Y las cicatrices de su mano derecha le enseñan el camino hacia la redención eterna, inexorable, en un acuerdo tácito con el diablo. Maldito héroe de otoño. Y Da Silva dice que la vie est trés jolie, pero a nosotros no nos parece ésta la definición exacta. Y los párpados se cansan de soportar, y vuelven a caer bajo este telón de fondo, lenta, cuidadosamente, hasta agujerear nuestros pómulos, y convertirnos en una mortal espiral de rutina y decepción. Ojalá a él le tiñese la rutina paso a paso, golpe a golpe.
Y ahora el cuervo dulcifica su mirada, ante el aplauso de los heridos, y el horror de los viandantes.
[Eisenheim.]

martes, 6 de marzo de 2012

After the ice.

Si pudieras verme ahora bastaría. Podrías reconocer en lo que me he convertido. De la niña asustada de ojos negros que observaba cómo la cocaína se esnifaba por tu nariz hasta la joven con ojos de melancolía que en ningún caso te pertenece. Podrías volver la cabeza, y fijar tus ojos en los míos. Y ten el suficiente valor para negarme la evidencia de los primeros días de locura y redención. Girar el cuello, y que se te partiera del peso de la culpa que deberías cargar todas las mañanas al levantarte. Porque tu vida está vacía como siempre lo ha estado. Fui yo una causa más de tu obsesiva necesidad de dominar, de controlar todos los ámbitos de tu perturbada vida. Y ahora, en perspectiva retrospectiva, la marea vuelve a subir, y no te lleva a ti entre los escombros. Observarías, si pudieras sacudirte la necedad de tus pupilas, mi preciosa cara virginal, lejos de tus angostas normas y gilipolleces varias. Podrías atisbar resquicios de felicidad imperturbables, que no se han borrado en meses, aunque en ocasiones la marea del recuerdo me inunda de ira y decepción. Te morirías de dolor, de rabia, al comprobar que me aman, y que he amado por fin, im sorry,te empeñaste tanto en ello cuando eras joven...te cortarías las venas cuando me tocasen el trasero en cualquier estación de ferrocarril, y no dudarías en descoserte la piel al verme reír con otra persona que no fueras tú.Incluso pegarías a ese conductor de autobús al que no le llegas ni a la suela de los zapatos(aunque sea deleznable). Tú nunca quisiste compartir nada; desmembrabas cada parte de los cerebros de los demás, y los engullías sin control. Podrías...podrías enterarte de una vez por todas de que esto es solo un momentito de caída, que aquí no ocurre nada, que no tiene sentido poner orden a lo inexplicable.  Y menos, en mis sueños. Podrías morirte, pero no, prefiero que esperes sentado a la soledad infinita; algún dios te arrancará el alma de cuajo y te llevará de bruces lejos, donde nadie nunca pueda verte.
Podrías volverte y contemplar, al fin, que no eres ni fuiste jamás mi arma de destrucción masiva. Que las armas se pierden cuando termina la guerra, y no al revés, ya ves, menuda ocurrencia.
[Eisenheim.]

sábado, 3 de marzo de 2012

Labios sellados en las sirenas del mar.

Constante pleamar sin oleaje ni ganas de huir. Malditas venas,que no sabéis hacía donde eructar la sangre que se nos descompone dentro de los huesos. Perdimos las agallas de nuevo, centrándonos en la introspección de nuestras propias olas, de nuestros propios (ego)ísmos. Y la ley del orden desafía el oleaje, mientras que el corazón se pudre de tatuajes y abordajes. Malditos piratas, intentando hacer naufragar los países que los mediocres intentan construir. Y malditas tempestades, que arrasan los principios que intentamos edificar. C'est la vie, mademoiselle. Ahora, los champús nos envenenan el cuero cabelludo, mientras las páginas webs se convierten en la antítesis del alma. Y las cremas reafirmantes nos siegan la piel, y el láser traspasa nuestras retinas, convirtiéndolas en ceniza.
Y nosotros, hipócritas, temblamos al oír cáncer, párkinson, alzheimer, mientras que el odio,el egoísmo y el pecado hunden la metralla en los ventrículos. Como si olvidarnos de las enfermedades del alma fuera el antídoto exacto contra su eterno dolor.
[Eisenheim.]